A parte de pertenecer a la cultura pop, he de reconocer que también soy un poco de la denominada cultura botellón. Pero mi forma de concebir un botellón difiere bastante de la norma general, que simplemente se basa en comprar bebida en un supermercado y posteriormente juntarse para beber (y otras cosas) sin parar. He asistido a botellones de este tipo y he de decir que son un coñazo para la gente que no bebe: los bebedores suelen hablar todo el rato de lo que les está subiendo o de su última borrachera.
Mi idea se acerca más a una reunión al aire libre donde se junta gente de gustos similares. Nada más, la bebida para mí pasaría a un segundo plano. Me lo he pasado genial en botellones donde no he bebido ni gota, y en cambio en otros, como todo hijo de vecino, me he puesto hasta las cejas. He compartido grandes momentos de charla y otros cantando, tocando, alrededor de una hoguera, en el monte…
Pero he de reconocer que, muy de vez en cuando, y según nuestro estado de ánimo, beber por beber no está de más, y si un juego puede amenizar los ratos muertos mientras nos servimos y tomamos las copas bienvenido sea. Y por raro que parezca, existen multitud de juegos dedicados única y exclusivamente a emborracharnos.
Okalimotxo
Sin duda alguna, uno de los más popularizados, en gran parte, gracias a la difusión que permite internet. Se trata de un juego similar a la clásica Oca: se juega con fichas que avanzan sobre un tablero en forma de espirar (normalmente con 70 casillas o más) con ayuda de un dado. Lo peculiar de esta nueva modalidad es que cada casilla incluye una norma que debemos cumplir en caso de que nuestra ficha caiga ahí.

De esta forma, podremos caer en casillas que te manden beber el número de vasos de la tirada que sacaste y volver a empezar, que no puedas ir al baño y si lo haces bebes 5 vasos o el que no tenga en el bolsillo más de 1000 pesetas (hoy en día muy difícil).
La única ventaja que podrán conocer los jugadores radica en las casillas terminadas en 8, ya que si caemos en ellas podremos decir “de ocho a ocho y bebo kalimotxo” mientras avanzamos tranquilamente 10 casillas.
Perinola
Aunque poca gente lo conozca por este nombre, este juego está bastante extendido en el mundillo del ocio alcohólico (por llamarlo de alguna manera). Se trata de una simple peonza de madera con 6 lados planos y que se hace girar con los dedos de la mano. Al perder velocidad la perinola acabará cayendo apoyándose en uno de sus lados y dejando ver claramente el lado superior, que es el que marcará el desafio. Así, al tirar, nos podrá decir que tenemos que beber dos vasos, poner uno a todos, o cualquier otra cosa.

Obviamente, al tratarse sólo de 6 caras no tiene muchas opciones, pero es rápido y práctico si se precisa una borrachera instantánea.
El duro
Quizás el más conocido y popular juego para beber, gracias, sobretodo, a que en muchos establecimientos cuentan con el material necesario para su puesta en práctica, que básicamente consiste en 4 o 5 vasos de chupito, una moneda de un duro (en estos tiempos valdrá con una de 10 céntimos) y kalimotxo a raudales.

Las normas pueden variar dependiendo, normalmente, de la situación geográfica en donde nos encontremos, aunque también es bastante común ver a grupos de amigos que se las inventan para añadir nuevos desafíos a sus partidas.
Aún así, por general, el objetivo del juego es, cuando te llegue el turno, coger el duro y, siempre con rebote encima de la mesa, meterlo dentro de uno de los vasos de chupito. Si lo consigues mandas beber a quien quieras. En caso de que se coloquen 5 vasos de chupito y se meta en el del medio, el que acertó deberá establecer una norma que se tendrá que cumplir a rrajatabla a lo largo de la partida, cosa que dá muchísimo juego si somos un poco perspicaces.
Normalmente, y como en el caso de la perinola, el juego sólo se acaba cuando nosotros queramos, aunque está mal visto dejar el litro a medias ;)
Conclusión
Se aproxima el fin de semana, y cualquier excusa es buena para alejar las inquietudes acumuladas a lo largo de la semana. Estos juegos pueden ayudar a ello, pero hay que tener en cuenta el límite que tiene cada uno y que no se tratan de competiciones, sino de simples excusas para pasar el rato mientras echas unos tragos.
Así que avisados estais ;)

Kinder Sorpresa
El problema de la generación Wii
Bebidas de código abierto

Se busca compañero de borrachera
Borrachera
Fealdad vs. borrachera
RSS Entradas


Escribe un comentario