
Si los Linuxeros tienen a Tux, los de BSD a su demonio y los de GNU a su ñú, ¿por qué los hackers no iban a tener su propio emblema?
Esto es lo mismo que pensó Eric S. Raymond cuando en octubre del año 2003 propuso unificar el colectivo hacker bajo un mismo semblante. Para ello no escogió un símbolo aleatoriamente (aunque viendo la imagen de arriba muchos creais lo contrario), de hecho estoy seguro de que lo pensó muy bien. Por eso escogió el Glider.
Glider significa “planeador”. Pero el que Eric Raymond escogió es un planeador en particular, uno que no surcaría jamás los aires pero sí que lo haría en la gran mayoría de las pantallas de los hackers de los años 70-80. Glider es el nombre de la nave espacial más pequeña de El juego de la vida y es una de las figuras más importantes de éste por varios motivos.
Pero antes de entrar en detalles… ¿Qué es el juego de la vida de Conway?
Más que un juego es un ejemplo de autómata celular, creado por John Horton Conway en 1970. El jugador sólo interactuaba con la máquina al principio de todo, donde configuraba a su antojo el sistema cuadricular infinito en el que se basa el juego, pudiendo poner células “vivas” (marcadas como negras) y células “muertas” (aquellas dejadas en blanco).
Obviamente, para ayudar a los jugadores a saber qué es lo que tienen que hacer, existen normas. Estas normas son muy sencillas:
- El tablero de juego es una malla formada por cuadrados (células) que se extiende hacia el infinito en todas las direcciones.
- Cada célula tiene 8 células vecinas, que son las que le tocan directamente, incluyendo las diagonales.
- Las células tienen dos estados: a) muertas, apagadas y b) vivas, encendidas.
- El estado de la malla evoluciona simultáneamente a través de turnos.
- Una célula muerta con 3 células vivas vecinas tocándole se convierte en el turno siguiente en una célula viva.
- Una célula viva permanece viva si le tocan 2 o 3 células vivas, en caso contrario muere.
La gracia del juego radica pues en establecer un sistema que, al ponerlo en marcha, demuestre vida propia creando así formas que se mantengan inmutables a través del tiempo, que se muevan hasta acabar extinguiéndose, que se reproduzcan, o que se fusionen entre ellas y acaben desapareciendo.
Existen multitud de figuras que se pueden dar en El juego de la vida, como el bloque, 4 células dispuestas en cuadrado que permanecen inamovibles, la rana, que se mueve pero a los pocos turnos acaba extinguiéndose, o grandes cruceros del espacio, con una gran cantidad de células y que, aunque muten a lo largo de los turnos, jamás se destruirán.

Si os fijais bien en la forma del Glider, éste está dispuesto de tal manera que conservará su existencia y además se moverá diagonalmente una casilla por cada 4 turnos. Y sólo ocupando 5 células, lo que la hace la figura “inmortal” movible más pequeña del juego, y por ello, una de las más importantes.
Como podéis observar, no es un juego típico y necesita mucha dedicación para conseguir crear un sistema interesante. Poca gente se hubiera entusiasmado con este “simulador de vida”, pero entre esos pocos estaba una gran comunidad de hackers, y por ello Eric Raymond escogió la figura más representativa (y quizás la más importante) del juego como su emblema.

Los retretes espaciales
Bonsai Kitten: Los gatos con forma de frasco
Cómo explicarle a un gamer la pérdida de una novia

Poema Zen, dedicado al futuro hacker que llevamos dentro ;)
Lo que es ser hacker
Marc Anthony Cazando Hackers
RSS Entradas


Escribe un comentario